El Ayuntamiento de Alcalà-Alcossebre amplía la red de cámaras de vigilancia e instala sistemas de sensorización y señales de velocidad pedagógicas
En esta actuación, se han invertido 61.271 euros de fondos europeos provenientes del Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos.

Se han instalado:
📱Nuevos sensores de conteo de teléfonos móviles para control de aforo en espacios turísticos
📹17 nuevas cámaras de vigilancia, en viales y edificios públicos
🚘3 radares pedagógicos para concienciar sobre el respeto a los límites de velocidad, en zonas escolares



El Ayuntamiento de Alcalà-Alcossebre ha realizado una actuación de suministro, instalación y puesta en marcha de un sistema de sensorización, cámaras de vigilancia y señales pedagógicas en distintos puntos de los núcleos urbanos de Alcalà y Alcossebre. A través de esta actuación, se facilita la captación de datos de valor, de cara a la gestión turística, como el flujo de visitantes, patrones de movilidad de los visitantes e intensidad de uso de las infraestructuras turísticas y, en general, deben asegurarse objetivos como mejorar la gestión de los flujos de visitantes, preparar las infraestructuras turísticas para mejorar la acogida de visitantes y contribuir a crear un destino turístico más innovador y sostenible. En el caso de las nuevas cámaras de videovigilancia, cumplen el objetivo de mejorar la seguridad ciudadana y aumentar la capacidad de las fuerzas y cuerpos de seguridad para captar y analizar imágenes que puedan contribuir a la resolución de delitos.

En concreto, se han instalado nueve unidades de sensores de conteo de teléfonos móviles que se han ubicado en zonas abiertos del municipio, como las playas y dos unidades de sensores radar para el control de aforos, en espacios como la plaza de la Iglesia de Alcalà y la emita de Santa Lucía. En el caso del sistema de cámaras de videovigilancia, se han instalado 17 nuevos dispositivos en espacios públicos y edificios municipales. Por último, se han instalado tres nuevos radares pedagógicos con led y datos gráficos, que funcionan con energía solar y que se han ubicado en zonas escolares y que pretenden concienciar a los conductores de que respeten los límites de velocidad establecidos.

La actuación ha tenido un coste de 61.271 euros, dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística de la Comunitat Valenciana, con cargo al fondo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea.